No quiero inquietarte, pero ¿sabías que tu rostro es capaz de hablar mucho más de ti, que las palabras mismas? Además de lo evidente, tus rasgos faciales incluso pueden evidenciar tu personalidad, salud, inteligencia y hasta tu sexualidad ¿quieres saber qué dice tu rostro de ti? entonces quédate a descubrirlo en el blog del día.

Así como un mapa nos muestra el camino hacia el tesoro, las marcas de expresión en nuestro rostro, nos revelan el resumen de la personalidad de cierto individuo; recuerda, las emociones dejan  rastros, siendo cada vez más evidentes con el paso de los años, de esta manera, podemos deducir cuáles son los rasgos predominantes en la gesticulación de una persona, develando si es alguien malhumorado, si se mantiene positivo y sonríe mucho, o si es una persona depresiva e introvertida, incluso, te sorprenderá saber que puedes llegar a deducir su relación con el dinero cuando llevas estas prácticas a profundidad.

Existen estudios dedicados específicamente a develar qué es lo que los rasgos faciales dicen de cada uno de nosotros, por ejemplo, la Morfopsicología, una disciplina sin aval científico que investiga acerca del carácter y la personalidad, incluso del modo de enfrentar la vida, las capacidades y las actitudes de las personas, por medio de la observación de las características de su cara. Por otro lado, están aspectos con respaldo  científico tan rotundo como el color de la piel, la genética, la edad, la salud, etc.

Aprende a descifrar los rasgos ocultos de la personalidad y descubre cómo utilizarlo a tu favor a través de algunos de los datos que nos ofrecen estos 5 rasgos:

  1. La frente: comunica el tipo de pensamiento y desarrollo de una persona. Hay 8 diferentes tipos de frentes, aquí te mencionamos algunos:
  1. Frente ancha: son personas que valoran más la práctica que la teoría. Generalmente, en este tipo de frentes, la zona alta está poco desarrollada, de aquí su tendencia a la practicidad y a las realidades concretas.
  2. Frente estrecha: este tipo de frente es redonda y suele poseer un solo freno frontal. Corresponde a una persona imaginativa, mística, intuitiva, receptiva, romántica, soñadora y algo infantil. Si los ojos están algo caídos, muy separados entre sí, y la cabeza termina “en punta” sobre la zona superior, tal vez estemos delante de un clarividente.
  3. Frente alta: de acuerdo con las leyes morfopsicológicas, corresponde a personas más teóricas que prácticas, más idealistas que realizadoras. La mayor o menor desproporción entre ambos parámetros nos informa sobre el equilibrio de la persona, si la desproporción no es grande y el modelado de la frente es armonioso, puede ser que nos encontremos con un pensador teórico, mientras que, si la desproporción entre altura y anchura es muy grande, se tratará de un soñador, una persona poco práctica, cuya charla es interesante y divertida, pero con poco sentido de la realidad.
  1. Los ojos: ya que son el órgano sensorial primario para la luz, podríamos apoyar su título como “las ventanas del alma”. Los ojos reflejan nuestras actitudes y hasta el cómo censuramos o permitimos información nueva:
  1. Espaciados: propios de visionarios del futuro, de personas a quienes no les gusta el detalle. Habla de una mayor capacidad imaginativa y de una perspectiva amplia y flexible.
  2. Juntos: devela la personalidad de alguien que es bueno con los detalles, con una concentración y enfoque extraordinarios.
  3. Saltones: a estas personas les encanta ser incluídas en todas partes. Y ya que les encanta ser el centro de atención, no les gusta ser interrumpidas.
  4. Retraídos: cuando nos encontramos con estos ojos tan característicos, nos habla de alguien reflexivo y reservado, de una persona cautelosa y muy observadora.

  1. La nariz: ya que es el órgano encargado de llevar a nuestro interior el aire para vivir, podemos deducir cómo respira una persona a través de su forma, es decir, nos da la posibilidad de saber sus niveles de energía. La nariz también es indicativo del estilo de trabajo de un individuo:

    a) Grande: revela a una persona que necesita estar en una posición de autoridad. Alguien que quiere tener gran impacto. Es rasgo de un individuo que no se sentirá satisfecho en un trabajo donde reciba órdenes.

    b) Larga: es rasgo de una persona controladora, alguien que trabaja mejor en un ambiente que controla.

    c) Corta: propia de alguien que hace las cosas y resuelve, es trabajador y no tiene problemas con las partes tediosas del trabajo
  2. La boca: es el receptor de la parte inferior del rostro y pertenece a los instintos primarios (voluntad, fuerza, sexo, comida, etc):
  1. Boca tónica y átona: la boca tónica es la que tiende a sonreír, nos habla de una actitud receptiva ante la vida. En cambio, una boca átona, que cae, nos habla de una actitud pasiva, incluso de alguien con tendencia a las adicciones y falta de  autocontrol.
  2. Boca grande con labios finos y gruesos: una boca grande con labios finos nos habla de un buen orador con conversaciones interesantes. Las bocas muy grandes con labios gruesos, nos hablan de oratoria excesiva y torpe, además devela impulsividad sexual.
  3. Boca pequeña y labios finos y gruesos: una boca pequeña y labios finos y estrechos, son propios de personas que tienden a acumular emociones. Indican contener rigidez, frustración, introversión, represión sexual, egoísmo y obsesión por el control. En cambio una boca pequeña con labios gruesos implica sensualidad y goce oral selectivo.

  4. Las mejillas: representan el poder personal que perciben los demás, muchas veces la primera respuesta que recibimos de los demás es por las mejillas:
  1. Sobresalientes: son símbolos de poder, delatan a personas que reciben más atención, líderes naturales e individuos por quienes otros pueden sentir envidia.
  2. Llenos: habla de alguien a quien apoyan mucho. Un gran organizador. Alguien quien no se percibe como amenaza.
  3. Delgados: son individuos con descargas intensas de energía, quienes prefieren trabajar solas.

    Si eres una persona que constantemente debe evaluar a terceros, como un profesor de escuela o un reclutador empresarial de recursos humanos, entonces, podrías aplicar esta información que la morfopsicología nos ofrece, la próxima vez que debas determinar alguna situación basándote en la estructura física de cualquier persona, tal vez te lleves una sorpresa muy grata.

    Si quieres aprender más acerca de este tema tan interesante, te recomendamos lecturas como “Rostros y caracteres: Tratado de Morfopsicología” del Dr. Louis Corman o el “Manual Completo de Morfopsicología y la Interpretación del Rostro” de Moisés Acedo Codina. Sin más por el momento, te dejamos para que nos escribas todas tus impresiones en los comentarios. Hasta la próxima.

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